SIMBOLOGÍA

En todos los Actos celebrados por la Muy Ilustre, Real e Imperial Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro, se portan una serie de símbolos enraizados con la propia historia de la Imperial Cofradía.

VOTO CONCEPCIONISTA

ESPADA

Rememora el origen propio de la fundación de la Cofradía por el Emperador Alfonso VII como una Orden de Caballeros en el campo de batalla.

Simboliza igualmente el público Juramento de Sangre defendiendo en vida y muerte la Inmaculada Concepción de la Virgen María realizado en 1663.

En la hoja va grabado el nombre de la Cofradía y el año de fundación (1147). En la cruz se ha incluido el Emblema de la misma.

CIRIO VOTIVO

Es bicolor, con el azul celeste representando a la Inmaculada y el blanco los hábitos de las Damas y Caballeros Cofrades.

Simboliza la Fe en el Dogma de la Inmaculada Concepción.

CORBATA CONCEPCIONISTA

Representa el Voto Concepcionista realizado por la Cofradía en 1663.

Corbata de dos lazos de seda azul celeste bordada en oro que se sitúa en la Cruz que remata el Milagroso Pendón. En un extremo porta el anagrama de María, AM, entrecruzado y atravesado por una espada, alusivo al Voto de Sangre Concepcionista, y sobre él, la fecha de la firma del Voto, 10 de junio de 1663. En el otro extremo y entre el bordado se ha incrustado una medalla de plata con la representación de la Inmaculada.

CORONA Y CETRO

Representan el origen Regio e Imperial en la fundación de la Cofradía por el Emperador Alfonso VII. Son la representación máxima de la monarquía española. Ambos atributos son portados en los Actos por sendos Cofrades sobre cojines ricamente bordados.

La Corona símbolo de la realeza por excelencia, sigue el esquema y diseño de las utilizadas por la dinastía Real Leonesa.

El Cetro, como símbolo de poder y autoridad, pasó a lo largo de la historia de ser utilizado como símbolo militar a ser reconocido con símbolo Real.

HÁBITO MEDALLA Y GUANTES

Tal y como se especifica en los vigentes Estatutos el hábito de las Damas y Caballeros Cofrades es un hábito talar, cerrado hasta el cuello y rematado el mismo con puntilla estrecha, estará confeccionado con tela de lanilla blanca color hueso, con tres adornos hechos con tela del color del esmalte heráldico púrpura sobre el pecho, y con el Emblema de la Cofradía bordado sobre el brazo izquierdo.

La Medalla de las Damas y Caballeros Cofrades será el propio Emblema de la Cofradía elaborado en plata, y se lucirá colgada del cuello mediante un cordón de hilo de plata.

Los guantes blancos completan la indumentaria de las Damas y Caballeros Cofrades. Como curiosidad se debe apuntar que los guantes se deben disponer depuestos en Ceremonias a cubierto, y solamente se debe poner el guante izquierdo cuando los Cofrades salgan al exterior, quedando la mano derecha siempre desnuda.

Cuando las circunstancias del protocolo lo aconsejen, las Damas y Caballeros Cofrades vestirán traje oscuro (falda o pantalón) y blusa blanca las Damas y con traje oscuro, camisa blanca y corbata negra los Caballeros, todos con calzado negro, además de la Medalla.

EMBLEMA

El Emblema de esta Imperial Orden está compuesto por diversos simbolismos que realzan la historia que representa, esta casi nueve veces centenaria Institución leonesa, aunque en realidad instaurada por el Emperador Alfonso VII, en el Al – Ándalus medieval, concretamente después de la toma de Baeza (Jaén), el 25 de julio de 1147.

Sobre óvalo apuntado en ambos extremos, con finas filigranas ornamentales en todo su perímetro, podemos destacar un león rampante, color purpura, elemento heráldico más antiguo de Europa (aparece a partir de 1126), símbolo inequívoco del Reino de León, con garras y atributos, mirando hacia la izquierda, frente a la recreación de un libro abierto, de color pergamino, donde se representa en la hoja izquierda, una reproducción de la Biblia visigótico – mozárabe de la Basílica de San Isidoro de León, y en su parte derecha la transcripción de una hoja de las Etimologías del propio San Isidoro.

Esta escena se encuentra aposentada sobre tres peldaños que recuerdan el propio lugar de la Basílica donde, el Rey Fernando I, esposo de la Reina leonesa Sancha, grandes impulsores de la figura de San Isidoro en León, pasó sus últimos días orando, antes de su muerte, despojado de toda riqueza material, tal y como lo había efectuado también, el doctor de las Españas. Después de la muerte del Rey, dice la tradición que manó abundante agua de estos peldaños, signo de la abundancia espiritual del recinto.

En la parte superior destaca también como elemento principal la Cruz de la Victoria del Reino Astur-Leonés, custodiad a en la Catedral de Oviedo, similar a la de Peñalba, expuesta en el museo de León; que nos habla de estos antiguos Reinos que impulsaron la Reconquista de Hispania. Colgado del brazo izquierdo observamos el “Alfa” y en el derecho el “Omega” griegos, signos del principio y del fin y encima de cada uno de ellos la Luz de la sabiduría y la espiritualidad.

En todo el contorno interior del óvalo descrito se puede leer el nombre completo de esta Cofradía varias veces centenaria:

“Muy Ilustre, Real e Imperial Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro

León MCXLVII”